En ocasiones se emplean letras mayúsculas para destacar palabras o frases enteras de un escrito. Suele hacerse así:

- En las cubiertas y portadas de los libros impresos, en los títulos de cada una de sus divisiones internas (partes, capítulos, escenas, etc.) y en las inscripciones monumentales. Por ejemplo:

BENITO PÉREZ GALDÓS

FORTUNATA Y JACINTA

- En las siglas y acrónimos. Ejemplos: ISBN, UNESCO, OTI.

Nota: Se escribirán con minúscula, en cambio, los que con el uso se han convertido en nombres comunes. Por ejemplo: inri, láser, radar. Así los recoge el Diccionario de la Academia.

- En las cabeceras de periódicos y revistas. Ejemplos: GRANMA, EL TIEMPO, CDR, TRABAJADORES.

- En la numeración romana.

Nota: En ningún caso se utilizarán letras voladas tras los números romanos. No se escribirá, pues, *III.ª parte.

Se utiliza esta para significar el número ordinal con que se distinguen personas del mismo nombre (especialmente papas y reyes), como Pío V, Felipe II, Fernando III; el número de cada siglo, como siglo XVI; el de un tomo, libro, parte, canto, capítulo, título, ley, clase y otras divisiones, y el de las páginas que así vayan numeradas en los prólogos y principios de un volumen.

Nota: Algunos impresores utilizan letras minúsculas en este último caso: página xxii, xvi, etc.

- En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias—, el verbo o verbos que presentan el objetivo fundamental del documento.

Ejemplos:

CERTIFICA, EXPONE, SOLICITA.

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