La combinación de los corchetes con otros signos ortográficos es idéntica a la de los paréntesis

Los corchetes se utilizan en las ocasiones siguientes:

5.8.1. Cuando dentro de un enunciado o texto que va entre paréntesis es preciso introducir alguna nota aclaratoria o precisión.

Por ejemplo:

Una de las últimas novelas que publicó Benito Pérez Galdós (algunos estudiosos consideran su obra Fortunata y Jacinta [1886-87] la mejor novela española del siglo XIX) fue El caballero encantado (1909).

 

- En poesía se coloca un solo corchete de apertura delante de las últimas palabras de un verso para indicar que no caben en la línea anterior.

Ejemplo:

Soñaba en ese entonces en forjar un poema,

de arte nervioso y nueva obra audaz y suprema,

escogí entre un asunto grotesco y otro trágico,

llamé a todos los ritmos con un conjuro

[mágico

y los ritmos indóciles vinieron acercándose,

juntándose en las sombras, huyéndose y

[buscándose.

(José Asunción Silva: El libro de versos)

 

- Cuando, en un texto transcrito, el copista o editor quiere incorporar alguna parte que falta, aclaración, nota, desarrollo de una abreviatura o cualquier interpolación ajena al texto original, se usan los corchetes.

Por ejemplo:

También es posible utilizar los paréntesis con esta función.

La nieve hermoseaba [texto tachado: los parques y edificios de] la ciudad aquella fría mañana de

diciembre.

- También se utilizan los corchetes que encierran tres puntos suspensivos [...] cuando en un texto transcrito se omite una parte de él, ya sea una sola palabra o un fragmento. Por ejemplo:

Pensé en lo que usted me había enseñado: que nunca hay que odiar a nadie. Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa [...] por lo negra que estaba la noche.

(Juan Rulfo: Pedro Páramo)

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