habanero


Fortalecer el sistema impositivo cubano, necesidad imperiosa


Por Aixa Alfonso Guerra

[23.08.2010]- Actualización 10:30 am de Cuba


La política tributaria es universal. En Cuba tiene sus antecedentes históricos en la etapa colonial con las peculiaridades impuestas entonces, por la metrópoli española. En esa época los gravámenes más importantes procedían de la renta de aduanas y de la contribución industrial y comercial.


Durante la "República Mediatizada" se gestó otra estrategia económica, aunque similar al colonialismo. Prevaleció el interés de la oligarquía nacional por encima de la Patria y se potenció la dependencia económica a Estados Unidos.


Con el triunfo revolucionario de 1959, la distorsión existente en esa política se erradicó y se inició una nueva etapa de desarrollo a favor de las mayorías. Los impuestos dejaron de ser instrumento de la burguesía y muchas leyes se encaminaron a sanear las finanzas y a aliviar las hipotecas que asfixiaban a la mayoría de las familias. Recordemos que la propiedad privada se imponía en todas las esferas de la sociedad. La educación, salud, cultura, y otras ramas, eran privilegio de élites burguesas.


Al desaparecer la comunidad socialista en los años 90-con quienes la Isla mantenía alrededor del 85 por ciento de su comercio- se agravó la crisis económica. A ello se sumó en 1992 con la Ley Helms-Burton, el recrudecimiento del bloqueo y las hostilidades por parte de EE.UU. Estos factores incidieron en la necesidad de nuevas disposiciones económicas por parte de Cuba. La Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre de 1993 valoró un conjunto de medidas económicas que contribuirían a disminuir las adversas condiciones impuestas por los abruptos acontecimientos internacionales.


A propuesta del máximo líder Fidel Castro se adoptó el acuerdo de consultar al pueblo estas medidas. La reforma del Sistema Tributario fue una de ellas. Solo se empleaban entonces, mecanismos impositivos a empresas del Estado y era difícil, por ende, su inmediata comprensión. Era impostergable informar y sensibilizar a la población sobre el tema. Salvaguardar las conquistas sociales, que requerían presupuestos para sustentarlos, pasó a ser primordial. Para este debate popular se efectuaron los denominados "Parlamentos Obreros", se analizó esta necesaria alternativa en el seno de los centros laborales.


Se realizaron múltiples razonamientos sobre esta problemática en los barrios y asentamientos de todo el territorio nacional. Surgieron iniciativas para su aplicación, muchas tomadas en cuenta. Quizás sea el único país que aplique una ley tributaria con tanta participación popular. Existieron inquietudes lógicas, sobre todo, por tener escasa cultura y práctica en el pago de impuestos.

En 1994 se aplica la Reforma Tributaria, "Ley 73", como una forma de redistribución financiera y de aporte al presupuesto del Estado. Concibió 11 Impuestos, tres Tasas y una Contribución, que sería en este último caso, la de aportar a la Seguridad Social. Los acuerdos incluyeron:


"El impuesto sobre Utilidades, Ingresos Personales, por Ventas, Productos, Servicios Públicos, por la Propiedad o Posesión de Determinados Bienes, el Transporte Terrestre, Transmisión de Bienes y Herencias, Utilización de la Fuerza de Trabajo, Documentos, la Utilización o Explotación de los Recursos Naturales y la Protección del Medio Ambiente. Tasas por Peaje, Servicios de Aeropuertos a Pasajeros y por la Radicación de Anuncios y Propaganda Comercial. Y por Contribución, se aprobó el aporte a la Seguridad Social". No todos los tributos de la ley se exigen, el Impuesto sobre la propiedad de la vivienda aún no se aplica.

Estas acciones tuvieron notable efecto económico, disminuyó el exceso de circulante y se avanzó en la armonización de las leyes tributarias cubanas con la práctica internacional. Se estableció la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), encargada del cumplimiento de las obligaciones de los contribuyentes.

El Ministerio de Finanzas y Precios es el encargado de elaborar, proponer y ejecutar la política referente a los ingresos, al Presupuesto del Estado y la Política Tributaria. Regula y controla la actividad económica para elevar la motivación por el trabajo, la productividad, eficiencia, disciplina social, avalar la redistribución de los ingresos y la recaudación de recursos financieros para sufragar los gastos sociales, además de reducir el déficit fiscal en niveles sostenibles para la economía.

En agosto de 1994, el Comandante en Jefe señaló la necesidad de que el dinero recuperara su valor. "No debemos esperar soluciones mágicas que nos ayuden a encarar nuestras dificultades, el reto está en examinar conscientemente qué más se puede hacer en la actualidad con lo que contamos, de ahí la necesidad de actualizar y fortalecer el sistema impositivo cubano".

Comentarios


Deja un comentario