Principales retos en el ámbito educativo español

Educar a las niñas en carreras STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniaría y Matemáticas)

 

Aunque en España el número de mujeres matriculadas y graduadas en la universidad (54.8%) supera al de los hombres (45.20%), su presencia en los estudios de Ingeniería y Arquitectura sigue siendo mucho menor: de cada cinco estudiantes de ingeniería, solo una es mujer. Es más, según los datos de Eurostat, la media de jóvenes matriculadas en España en titulaciones STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) es de 7.6 puntos mientras que la media de la Unión Europea se sitúa en el 9%.

Llama especialmente la atención la evolución negativa que ha tenido la presencia femenina en la carrera de Informática. El porcentaje de mujeres que se matricularon el primer año del que se tienen datos (curso 85/86) fue de un 31%. Desde entonces, salvo un pico en 2002, su porcentaje ha ido disminuyendo hasta el curso 2016/2017, donde las mujeres solo supusieron el 11.9% de los estudiantes matriculados en esta titulación. En Formación Profesional los datos no son mejores. Solo hay un 11.7% de mujeres matriculadas en los Grados Superiores de FP que conforman la familia de Informática y Comunicaciones, frente al 88.3% de los hombres.

Romper los estereotipos

Tanto la OCDE como otras instituciones europeas han llamado la atención sobre la problemática que supone la escasa representación femenina en puestos del ámbito tecnológico. La percepción de la tecnología como un terreno masculino es algo todavía arraigado en la sociedad, interiorizado desde edades muy tempranas. Ese es, precisamente, el gran problema de la presencia de la mujer en el sector digital en España, el acceso a los estudios tecnológicos.

Por eso, a la hora de atraer el talento femenino al mundo digital hay que trabajar en cambiar los estereotipos y hacer la tecnología más atractiva a las mujeres. Es imprescindible desarrollar programas educativos que motiven a las adolescentes a elegir estudios STEM, reforzar la presencia femenina en los ciclos de formación profesional, crear programas de atracción de mujeres a las escuelas de negocio y aumentar el número de profesoras encargadas de impartir formación tecnológica en la universidad, así como el de empresarias y consejeras al frente de empresas tecnológicas para que las niñas tengan referentes femeninos de éxito en los que proyectar su futuro.

Brecha de género en el empleo

En España, por cada mujer que trabaja en ocupaciones digitales, hay 2.6 hombres. La falta de vocaciones es una de las razones más importantes, pero hay más, y las empresas tienen un gran reto para reducir esa brecha con culturas corporativas más inclusivas que fomenten la flexibilidad orientada a trabajar más por resultados. A esta dificultad propia del sector hay que añadir otros dos retos que afectan a las mujeres de forma global: la falta de conciliación entre la vida familiar y laboral y la brecha salarial de género.

Conciliación laboral y familiar

La dificultad para conciliar trabajo y vida familiar es uno de los principales motivos por lo que las mujeres ven frenada su carrera profesional o renuncian a ella en todos los sectores empresariales. A partir de los 30 años, la conciliación es una de las variables que más marcan las prioridades profesionales entre hombres y mujeres. Según datos del INE, el 92% de las excedencias concedidas en 2017 para el cuidado de los hijos fueron solicitadas por las madres. Para el cuidado de familiares, las mujeres fueron las solicitantes en el 84% de los casos. Además, una de cada cinco mujeres con empleo optó por la jornada parcial para poder compatibilizar su trabajo con el cuidado de los niños, de familiares enfermos, personas dependientes o ancianos. Es decir, más de 400 000 mujeres tuvieron que reducir su jornada laboral para dedicarse al cuidado de la familia.

Brecha salarial

Las diferencias retributivas entre hombres y mujeres son una realidad en España. De media, los profesionales varones perciben 25 044 euros brutos anuales en concepto de salarios, una remuneración que es un 18% superior a la de la mujer, que se queda 3815 euros por debajo (21 229 €/brutos al año). Sin embargo, si se atiende al área funcional en la que trabaja cada profesional, tanto la rama de tecnología, informática y telecomunicaciones como la de Inteligencia de negocio y Big Data están entre las que presentan una brecha salarial menor por razones de género. En el primer caso, la diferencia retributiva supone un 8.6% en favor de los hombres; en el segundo, un 0.98%. En contraposición, Dirección y gerencia ostenta una diferencia del 52.78%.

Educación, vocación e igualdad, claves para fomentar la presencia femenina en empleos IT

URL: https://www.unir.net/vive-unir/vida-academica/noticias/educacion-vocacion-e-igualdad-claves-para-fomentar-la-presencia-femenina-en-empleos-it/549204694091/

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