De maestro a Maestro

 

Maestro, después de las merecidas felicitaciones que nos han hecho llegar la familia cubana, los medios de comunicación, la Ministra y en especial nuestro Presidente de la República y el pueblo en general, los educadores cubanos tenemos el deber de reflexionar sobre nuestra práctica pedagógica cotidiana. Releyendo la frase martiana que acompaña este escrito, y que muchas veces utilizamos en eventos, matutinos, reuniones, actos y pancartas, me pregunto si realmente somos siempre consecuentes con Martí.

¡La Cuba de hoy, necesita una escuela y un maestro de hoy!

La educación cubana ha tenido el privilegio de que, desde los primeros momentos de nuestra formación como nación hasta nuestros días, nuestros líderes y pensadores han estado muy cerca del aula, han demostrado ser innovadores pedagógicos, creativos docentes y comprometidos con su Patria.

Por solo mencionar algunos: Varela quien nos enseñó primero en pensar, Varona contra los dogmas, Mendive el maestro amigo, Martí el más universal, Mella con su universidad popular, Fidel, revolucionando la universidad y liderando la Campaña de Alfabetización de Cuba y del mundo, Raúl con su didáctica militar y ética, Díaz Canel, el inquieto profesor universitario y Ministro de Educación Superior. A todos los une que fueron y son maestros de sus tiempos.

                    

¡Maestros y profesores!, releamos los discursos de Diaz Canel y preguntémonos todos los días, cada vez que entremos al aula, ¿cuál es la educación que necesita la Cuba de hoy? ¿Cómo entregarle al país ciudadanos que no solo resistan, sino que sean creativos, participativos y patriotas; que no prefieran lo que se importa sino que defiendan lo nuestro, lo bien hecho por nosotros? ¿Cómo hacer que nuestros estudiantes aprendan de verdad en el trabajo colaborativo para que de mayores conciban el encadenamiento productivo como algo natural? ¿Cómo podremos formar hombres y mujeres que vean las tecnologías, la informatización y automatización como una herramienta para ser más productivos, si desde la escuela no se les formó para su tiempo… "para que flote sobre él"?

¡Depende de nosotros!, ni de ministerios, ni de metodólogos, ni de superiores... ¡depende de nosotros!

Nada cambia si no cambias tú, ¡si no cambiamos todos!

¡Sé un maestro de tu tiempo!, ¡eso es también ser continuidad!, ¡es pensar como país!

 

Un abrazo,

tu colega Iván

Comentarios


Deja un comentario