Felicidades a todas las madres

¿Cómo sería nuestra vida sin la madre? Ellas se merecen lo mejor por su gran labor, por estar siempre a nuestro lado, por saber que nos pasa con tan solo mirarnos. ¡Feliz día de las madres!

Es a mamá a quien primero acudimos cuando tenemos problemas, quien sabe lo que nos pasa, con tan solo mirarnos, quien se alegra cuando estamos felices, quien entristece si enfermamos o tenemos problemas. Siempre podemos contar con ella, no importa cuánto nos equivocamos, siempre estará para darnos apoyo, para aconsejarnos, para guiarnos.

No perdamos la ocasión de estar con ella, de conversar, de atenderla, de besarla, de brindarle todo nuestro cariño, de decirle te amo.

Gracias madre, por estar siempre que te necesitamos, por tu paciencia infinita y por tu amor incondicional.

Del libro. Reflexiones para la vida. Volumen 2

Dos amigas se encontraban tomando un café y una le comenta q en tono de queja a la otra:

_Mi mamá me llama mucho por teléfono para pedirme que vaya a conversar con ella. Yo voy poco y en ocasiones siento que me molesta SU FORMA DE

SER. Ya sabes cómo son los viejos. Cuentan las mismas cosas una y otra vez. Además, nunca me faltan compromisos: que el trabajo…que mi novio… que los amigos…

_Yo,  en cambio- le dijo su compañera- hablo mucho con mi mamá. Cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento sola, cuando tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y me siento mejor.

_!Caramba! - se apenó la otra- Eres mejor que yo.

_No lo creas soy igual que tú- respondió la amiga con tristeza, visito a mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, tampoco yo iba a conversar con ella y pensaba lo mismo que tú. No sabes cuánta falta me hace su presencia, cuánto le echo de menos y cuánto la busco ahora que ha partido. Si de algo te sirve mi experiencia, habla con tu mamá hoy, que todavía la tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes que de seguro las tiene y trata de hacer a un lado sus errores que de una forma u otra, forman parte de su ser.

No esperes a que esté en el panteón, porque ahí la reflexión duele hasta el fondo del alma, porque entiendes que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, será un hueco que nunca podrás llenar, no permitas que te pase lo mismo que a mí.

En el automóvil, iba pensando la muchacha en las palabras de su amiga. Cuando llegó a la oficina, dijo a su secretaria: Comuníqueme por favor con mi mamá, no me pase más llamadas y también modifique mi agenda porque es muy probable que este día, ¡se lo dedique a ella!

¿Tú crees que esto solo se refiere a los padres?

Desafortunadamente no. Siempre estamos devaluando el cariño o la amistad que otras personas nos ofrecen y en ocasiones lo perdemos miserablemente porque no sabíamos cuán importante era, hasta que ya no están a nuestro lado.

El corazón de una madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra, y con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad.

Paolo Montegazza. (Antropólogo y médico italiano del siglo XIX).

 

 

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